Una amiga una vez me preguntó si estudiar en la Chile o en la Católica. Yo le dije, A ver...., cómo te explico… en el baño de la Cato tienen máquina dispensadora de toallitas higiénicas y en el de la Chile, de condones. La primera es más práctica y la segunda más abierta, liberal.
Le di muchas vueltas al asunto, o sea, no compraría un condón marca kamasutra, pero me gusta que estén ahí.
Creo que estar en la Chile nos da un sello especial. Uno llega y le dicen que son la elite nacional y bla bla bla. Después me di cuenta que a TODOS en TODAS las universidades les decían lo mismo, pero nosotros somos distintos. Por ejemplo, el tema de los baños da mucho que hablar. Es lógico. Uno va a una casa y puede obtener mucha información de sus habitantes a través de pequeños detalles del baño: si son mamones estará forrado en género; si son minimalistas, no tienen papel ni basurero.
Los alumnos de la Chile lograron destrezas en el control de esfínteres que ninguna otra U tiene: solamente pueden cagar los Martes y Jueves, que son los únicos días en que ponen confort. Además, tenemos un baño mixto, fiel representante del liderazgo nacional en modernidad. No existe otro baño mixto en el país. De hecho, creo que hasta es ilegal por norma sanitaria. Primero era un baño de hombres, pero las mujeres (70% de la facultad por carreras como obstetricia y enfermería) se lo tomaron dibujándole faldita al letrero. Finalmente sacaron la señalética y ahora conviven todos en paz y armonía. Es bacán porque le puedes pedir a un amigo que te acompañe al baño.
Los perros son otro sello característico. El Mono, un quiltro negro peludo de 40 cm, probablemente rescatado de algún experimento de fisio, es ahora uno de los perros más destacados de la Guardia Oficial y de su collar prende una identificación con foto e impresión nasal. No sé qué tanto cuidará, ya que el año pasado se robaron 5 microondas de los alumnos y 100 sillas plegables de la sala de recreación…. pero bueno…así son las cosas en la Chile.
Ninguna otra carrera de medicina tiene un auditorio de Anatomía que sea monumento nacional, ni la exclusiva obra “El Quiebrespejos” (con partituras originales), cuyo argumento se basa en un niño que quiebra un espejo y entra a estudiar medicina en sus siete años de mala suerte. Tampoco tienen a Don Amable, el de la librería (bautizado así por su amabilidad) o el casino Laurest, parte del programa de inmunizaciones. El Pato y la Marce, encargados del kiosco rojo (famoso por sus ricos sandwichs) hicieron un concurso para ver cuándo nacía su hijo. Yo gané, hubo premiación con foto y todo. Eso no pasa en otras partes, por eso AMO mi universidad.
Ahora estoy pasando por pediatría en el Roberto y estoy bastante feliz. En la foto pueden observar el Aula Magna, un container especialmente habilitado para nuestras clases con unos 40 alumnos. Me costó llegar el primer día, debido a que me confundí con el container de la basura que está al lado, en el mismo estacionamiento y es igualito.



















