Wednesday, February 22, 2006

Tine, llegas a la ciudad.


Marzo 2002.

Era mechona. Tenía cara de mechona y más encima, de talquina. Era una vil Carmela llegando a la ciudad. Supongo que en algo influyó porque me robaron dos veces la billetera ese año. Quizás, más que la cara, era que saludaba al micrero con un “Buenos días” cada vez que subía (en Talca es así) y obviamente le decía “Gracias” al bajar. Todavía tengo esa costumbre, pero ahora las gracias son porque llegué viva.

Mi madre quería que viviera en la pensión del Opus Dei. Para los que no tienen noción de lo que esto significa, es una pensión de lujo, pero hay que ir a misa 1 vez por semana, tomar "chocolate" todos los días con las niñas, y no pueden entrar hombres, sólo tu papá. Antes muerta, le dije. Así que me fui a vivir sola, a un depto 1 ambiente. Terrible. León enjaulado. Fue en ese período cuando adquirí ciertos movimientos estereotipados, caminaba en círculos por la pieza recitando anatomía e iba al supermercado para intercambiar palabras con un ser viviente: la cajera.

Mientras tanto, en Talca, mi pieza fue invadida rápidamente por una serie de pilchas de mi mamá (ocupando todos los espacios vacíos en los cajones) y herramientas de mi papá en mi bow window. Después apareció un computador de uso familiar, con lo que se acabó toda la privacidad.

Marzo 2003.

Segundo año. Ya me había mimetizado con los santiaguinos y CASI convertido en una de ellos. Podía responder qué micro tomar para llegar a tal parte y me sabía las estaciones de metro de memoria.
Me mudé con la Sole, una amiga. Depto viejo (pero amplio) con problemas de cañería. Se nos formaba piscina en la tina (Guacs!!!!) y creció una casa de papá pitufo en la pared, gracias a una filtración que iba desde el tercer al primer piso del edificio.
Como ninguna de las dos tenía tele, nos suscribimos al Mercurio. Un amable vecino comenzó a robarnos el diario los fines de semana. Por supuesto no sabíamos quien era. Un día le tendimos una emboscada: dejamos un diario viejo dentro de la bolsa en que lo traen con una nota que decía "Somos estudiantes, por favor no nos robe más el diario!!!!!!!!" No volvió a desaparecer.

Marzo 2004

Tercer año. Me dejé llevar por al amor y me fui a vivir con mi pololo de 5 años. Pasé de no tener tele a tener cable e Internet. No teníamos jardín y planté una cebolla (sobrante de algún almuerzo) en la jardinera. Fue motivo de bastantes burlas, pero creció, linda.

Septiembre 2004

Me rompieron el corazón, qué más puedo decir. La cebolla sigue en su sitio.


Octubre 2004

Volví a vivir sola. Me cambié ahí esperando que fuese mi última mudanza al menos en un buen tiempo. El depto es silencioso, tiene dormitorio y cocina CON PUERTA, y una ubicación privilegiada cerca del San Cristóbal, donde voy a pedalear. Soy feliz.


Actualmente:

Quinto año.
En Talca, la invasión a mi pieza es cada día peor. Tanto así, que cedí los derechos al enemigo (mi hno chico) para mudarse cuando guste.
Lo quiera o no, me he vuelto media santiaguina (nótese el media solamente). Antes, me reía de los santiaguinos cuando cuando reclamaban por el frío invernal. Yo, acostumbrada a las gélidas mañanas talquinas donde se nos congelaban hasta las cañerías. Ahora, estoy igual... más abrigada que hijo único...
Me encanta la calle San Diego: es la picá de los libros, está la casa matriz (no confundir con meretriz) de la casa Amarilla, y, por supuesto, están todas esas hermosas tiendas de bicicletas!!!!!!!!!!!!!!!!! Otro signo es que amo el metro. Lo encuentro tan bonito y hasta lloré cuando vi por la tele la inauguración de la línea 4 (aunque haya sido pura propaganda electoral)
Respecto a los completos, nunca he podido superar que te lo traigan sin PALTA!!!!!! Es lo que más echo de menos de mi querida ciudad natal.

Monday, February 20, 2006

Alfabetización en Computación


CPU: parte cuadrada del computador.

Así comienza el cuaderno de apuntes de mi madre de cuando trató de superar la brecha enorme entre ella y la tecnología, tomando un curso de "Alfabetización en Computación" , hace algunos años.

1. Prender el computador (On/Power)

Esta parte siempre le ha costado. Con la tele, por ejemplo, aún no sabe prenderla. Sólo sabe apagarla porque le carga (y eso que es el mismo botón).
Una vez mi padre (en uno de sus intentos) le regaló una agenda electrónica. Pasaron dos años y quiso aprender a utilizarla. El problema es que se equivocó y tomó una calculadora. Llegó a mi pieza: Tinita, enséñame a usar mi agenda- Pero mamá, esa es una calculadora.- Noo, si es mi agenda electrónica!!!!!!!!!!- Y se enojó conmigo. Con mis hermanas tampoco le fue mejor, así que desistió.
Una vez también botó a la basura un discman porque sonaba raro. Nunca supimos si era la pila, los audífonos, el cd o efectivamente el equipo....

Bueno, como dicen, lo heredado no es prestado. A mí también me cuesta en verdad la computación. Como dice mi amigo Javier (gurú de la computación, quien estudiaba papers para ser hacker antes de seguir la senda social de la medicina), yo soy un usuario "tipo" de computadores, o sea, ACEPTAR ACEPTAR, OK, REINICIAR. Y no más. De hecho, conocí los blogs en El Mercurio. Ahí explicaban a gente ignorante como yo en qué consistían los blogs y flogs que tanto hablan y visitan los teenagers. Entonces visité uno, me gustó la lesera y seguí las instrucciones a prueba de tontos para obtener el mío. Así nació esto.

Hace poco solicité asesoría técnica para crear uno de esos botones que hay en todos los blogs. Generalmente el botón va con un título de "Agrégame" . Yo, ingenuamente pensaba que uno apretaba ese botón y automáticamente el blog se agregaba en el listado "blogger friends". Cuando consulté esto a mi asesor técnico, me trató de zopenca!!!!!. Igual me hice el famoso botón, aunque no sirva para nada y si es de adorno, es un adorno horrible.

Tuesday, February 14, 2006

Sobreviviendo a San Valentín



Ok. Lo admito. Me carga el día de San Valentín. Es tan cursi. Nos bombardean de especiales sobre el día del amor y propagando ad hoc para contratar mariachis express, envío de flores a domicilio e incluso mensajes hablados y actuados para su enamorado. Lo peor es que trasciende toda clase social y, a veces, intelectual. Ayer estaba en Stgo y llamé a una amiga para que nos juntáramos a almorzar hoy. Me habló con un tono reprobatorio: “Xime, mañana es 14 de Febrero, no puedo”. No me quedó más que aceptarlo y resignarme.

Uno de mis primeros enamorados adolescentes un día se trató de poner romántico y me dijo (mirando el cielo): “Te regalo esa estrella”. Yo me reí en su cara y le dije: “Ese es el planeta Venus, ignorante, ni siquiera titila”. Tenía 13 años. Desde ahí no he logrado ser tradicional en el amor. O sea, he tenido 2 pololos formales y ninguno me ha “pedido” pololeo. Es ridículo. Las relaciones se van dando simplemente.

Pero para el común de la gente, el amor tiene varias etapas. Todo parte cuando él le pregunta: “Quieres pololear conmigo”. Automáticamente se dicen “mi amor” y andan de la mano. Parece que en ese momento bajaran las lenguas de fuego desde el cielo y los transformaran por acto divino en siervos del amor. Es aquí cuando comienza la etapa “besucona” de la relación. No se puede conversar con ellos. Están absortos en su pareja, ocupados diciéndose todo en diminutivos tales como “chanchito” o “cosita”. En estos momentos conviene mantenerse alejado, ya que puedes resultar herido.
Luego viene una etapa en la que es obligatorio escribirse cartas para los cumple-meses y darse regalos, como si celebraran lo que les cuesta mantenerse juntos. Y cuando se enojan es grave, ya que dejan de hablarse con voz de imbécil al teléfono, tono que adquirieron en la etapa besucona anterior. Claramente esta es una de las cosas en las que yo he fallado. Nunca he sido buena para recordar fechas. Con mi primer pololo no nos acordábamos de la fecha de aniversario, así que optamos por inventar una. Sólo para llevar la cuenta. Algunos años nos acordábamos y salíamos a comer y otros no y cero rollo. Con el segundo se me olvidó que cumplíamos un año y fue motivo de conflicto…. No duramos mucho más.


En general concuerdo bastante con la perspectiva de vida de Consuelo Aldunate (revista Ya). Hoy hablaba de lo indispensable que son los hombres para preservar la especie humana y relacionarse con el gásfiter, el mecánico y el chiquillo del TV cable. Obvio. Para lo demás nosotras solas estamos bastante bien. Aún así hay gente que no comprende que una esté sola por voluntad propia. Te miran con cara de pena cuando cuentas que no estás pololeando, ni casada, ni tienes intenciones prontas de hacerlo y tener hijos. Después tratan de emparejarte con cualquier Homo sapiens neanderthalis por ahí. En fin… Podría escribir horas y horas, pero se me cae la página y quiero ver Seinfeld.